Municipio de gran riqueza arqueológica, que se configura
como núcleo de población en torno al primer
milenio.
La iglesia parroquial de San Jorge es su monumento más
preciado. Fue construido en 1589 con ábside poligonal,
tres naves, cuatro tramos y pilares cilíndricos. Cuenta
con una torre del siglo XVII (1665) y retablos interesantes;
el mayor, de 1600, es obra de Gómez Terán.
Entre los ejemplos de arquitectura civil sobresale el conjunto
monumental de Arenal, conformado por un grupo de casas populares
alineadas que datan del siglo XVIII, y las casonas de Llanos,
ubicadas junto a la iglesia y decoradas con escudos de los
Villa, Ceballos, Vega y Quintanilla.
Penagos fue comarca de grandes minas, que hoy ya no se explotan.
Precisamente en una antigua zona de yacimientos de hierro
podemos disfrutar en la actualidad del afamado Parque de la
Naturaleza de Cabárceno, que reúne animales
en libertad en un entorno paisajístico de singular
belleza, desde el que se pueden contemplar magníficas
panorámicas de Santander y sus alrededores.
Parque de la Naturaleza de Cabárceno:
El espectacular paisaje geológico del Karst de Cabárceno,
situado en el sector occidental del macizo de Peña
Cabarga y transformado desde 1989 en un extenso parque zoológico,
se ha convertido en los últimos años en uno
de los lugares de mayor atractivo turístico de Cantabria.
El Parque de la Naturaleza de Cabárceno forma parte
de un espacio protegido más amplio: el Parque Natural
de Peña Cabarga, que tiene una extensión de
25,8 kilómetros cuadrados y comprende la totalidad
de este macizo montañoso que domina la bahía
de Santander. El parque, habilitado como reserva animal, puede
ser visitado detenidamente con gran comodidad, dado que cuenta
con una densa red de pistas asfaltadas (17 kilómetros)
que permiten recorrerlo íntegramente en coche. No obstante,
recomendados la práctica del senderismo.
El parque de Cabárceno, como todo el macizo de Peña
Cabarga, está formado por rocas calizas que han sufrido
complejos procesos de disolución kárstica, presentando
en la actualidad un aspecto verdaderamente original e interesante
desde el punto de vista geomorfológico. En Cantabria,
región en la que la roca caliza es muy abundante, existen
otras muchas zonas que presentan formas kársticas,
pero sin duda las de Cabárceno son las más espectaculares.
La explotación de los yacimientos de hierro del macizo
de Peña Cabarga se remonta a la época romana,
lo que se deduce de la aparición en su entorno de diversos
vestigios arqueológicos y de una cita del escritor
Plinio. De todos modos, la historia minera de la zona puede
ser aún más antigua, tal como indica el hallazgo
en la mina Crespa de Cabárceno de un antiquísimo
caldero de bronce, fechado en unos 900-600 años antes
de Cristo y conservado en el Museo Regional de Prehistoria.
Posteriormente, entre los siglos XVII y XIX, las minas de
Peña Cabarga abastecieron de hierro a las reales fábricas
de cañones de Liérganes y La Cavada. Más
tarde, se produjo el auge de la minería en Cantabria,
con la instalación de numerosas compañías
españolas y extranjeras. En los últimos tiempos,
las minas de Peña Cabarga abastecieron de hierro a
Altos Hornos de Vizcaya, hasta el año 1989, cuando
dos milenios de historia minera dieron paso a la creación
por el Gobierno de Cantabria de un parque natural.
Dentro del enorme recinto de Cabárceno existe una
completa y variada representación de fauna, en la que
obviamente no faltan algunos de los animales autóctonos
de Cantabria: osos, lobos, ciervos, corzos, rebecos, jabalíes…
Pero sin duda es la fauna exótica la protagonista del
parque, donde se pueden contemplar elefantes, hipopótamos,
tigres, leones, avestruces, hienas, jirafas, cebras, camellos,
dromedarios, llamas, canguros, antílopes, rinocerontes,
monos…
Cabárceno se caracteriza, frente a otros parques zoológicos,
por los grandes espacios con que cuentan los animales, lo
que permite su desenvolvimiento y contemplación en
un entorno más natural. Además dispone de varios
lagos para la práctica de la pesca de truchas. Como
complemento a sus instalaciones, existe un reptilarium con
una especializada colección de serpientes.
El parque cuenta asimismo con miradores panorámicos,
áreas de paseo, parque infantil, complejo hostelero,
aparcamiento y tiendas de recuerdos.